Nuestra historia
Un garaje, un perro salchicha y veinte años de vidrio cortado a mano.
Empezamos en 2004, en un pequeño garaje, con una mesa de trabajo, un cortador de vidrio prestado y mucha cabezonería. Matilde se encargaba del vidrio: cortar, lijar y grabar cada pieza a mano. Su marido se encargaba de la madera: cajas de roble, bases selladas, el proceso de envejecimiento.
Los primeros años fueron de mucho trabajo y prueba y error. Pasábamos noches enteras en el garaje, y se rompían más piezas de vidrio de las que conseguíamos vender. No teníamos formación formal. Nos enseñamos solos, corte a corte, error a error, hasta que descubrimos que el verdadero secreto estaba en el ritmo del corte: no en la fuerza, sino en escuchar el vidrio, entender sus líneas internas antes de tocar la cuchilla. Un vidriero jubilado del barrio nos enseñó en un fin de semana intenso la técnica de precalentamiento que cambió todo.
Ese proceso lento es lo que nos enseñó la técnica que seguimos usando hoy. También fue lo que nos permitió crecer: cada decantador vendido en aquellos primeros años iba directo a comprar más vidrio, más discos de corte y, más adelante, nuestro primer horno de recocido, el equipo que nos permitió dejar de depender de materiales prestados y empezar a producir con la calidad que tenemos ahora.
Con los años, Whiskers pasó de un garaje a una pequeña tienda, siempre con el mismo proceso artesanal: sin producción en serie, sin moldes automáticos. Cada decantador que sale de aquí ha pasado por nuestras cuatro manos.
En los últimos meses, un problema de salud de Matilde ha hecho que el trabajo fino y repetitivo del grabado, que se hace bajo lupa, sea cada vez más difícil de mantener. Después de hablarlo mucho, decidimos que esta será nuestra colección final. No habrá reposición: cuando se vendan las piezas que quedan, cerraremos el taller.
Seguimos vendiéndolas nosotros mismos, en la tienda, mientras podamos. Es nuestra forma de cerrar este capítulo con algo de paz y de dar las gracias a todos los que han confiado en nuestro trabajo durante estos veinte años.